viernes, 9 de octubre de 2015

POR UNA CULTURA DE LA PREVENCIÓN

Desde el año 2003 la Organización Internacional del Trabajo (OIT) celebra el 28 de abril el Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo. Dicha celebración forma parte de una campaña anual de sensibilización para promover el trabajo seguro, saludable y decente, y fomentar la prevención de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales. Es también el día en el que el movimiento sindical honra la memoria de las víctimas de accidentes laborales y enfermedades profesionales.


Según estimaciones de la OIT, cada año mueren en el mundo más de 2,3 millones de trabajadores a causa de accidentes o enfermedades relacionadas con el trabajo. Cada 15 segundos 153 trabajadores tienen un accidente laboral y un trabajador muere como consecuencia los accidentes sufridos o de enfermedades profesionales.


A pesar de que según el Instituto Galego de Seguridad y Salud Laboral (ISSGA), la siniestralidad en Galicia se redujo un 8,35% en 2014 y cerca del 98% de los accidentes fueron leves, ese 2% restante tiene un gran impacto social, cuando ocurren accidentes mortales, como el del pasado mes de marzo, en el que un trabajador de una compañía auxiliar de Navantia perdió la vida en el astillero ferrolano. 


Este año 2015 el Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo estuvo dedicado la cultura de la prevención. Su instauración y mantenimiento es uno de los pilares fundamentales de la estrategia global de la OIT. Una cultura de la prevención implica el derecho a gozar de un medio ambiente de trabajo seguro y saludable a todos los niveles; la participación activa de los gobiernos, los empleadores y los trabajadores, a través de un sistema bien definido de derechos, responsabilidades y deberes, así como la atribución de la máxima prioridad al principio de la prevención. A este fin se han de emplear todos los medios disponibles para aumentar la sensibilización, el conocimiento y la comprensión general respecto a los conceptos de peligro y riesgo, y de la manera de prevenirlos y controlarlos.


Las condiciones de trabajo difieren mucho entre países, sectores económicos y grupos sociales. Los países en vías de desarrollo pagan un precio muy elevado en muertes y lesiones al estar muchas personas empleadas en actividades peligrosas. En todo el mundo los pobres y los menos protegidos (mujeres, niños y emigrantes) son los más afectados.  


En palabras de Juan Somavia, antiguo Director de la OIT, proteger el derecho de los trabajadores de un entorno de trabajo seguro y saludable es respetar la dignidad humana y la dignidad del trabajo, y un elemento esencial para la integración social. Por esta razón, la seguridad y la salud en el trabajo forma parte del objetivo de trabajo decente y este se convierte en pilar del desarrollo sostenible, el cual supone crecimiento económico, equidad social y protección del medio ambiente.




La contribución de autoridades, sindicatos, formadores, organizaciones de trabajadores y profesionales de la seguridad es muy valiosa para el logro de una cultura de la prevención.



Me gustaría agradecer a los miembros de "Orienta en Rede" por invitarme a colaborar en su blog con esta pequeña aportación.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada